El turismo receptivo creció 33,5% en el primer semestre de 2026 y sumó 972.835 visitantes internacionales. El dato refuerza el avance de Paraguay como destino emergente en Sudamérica, con más llegada, más circulación económica y una clara señal de tracción regional.
Paraguay está consiguiendo algo que hace pocos años parecía lejano: ocupar un lugar más visible en el mapa turístico latinoamericano. Entre enero y junio de 2026 ingresaron 972.835 turistas internacionales, 33,5% más que en igual lapso de 2025, según datos de la Secretaría Nacional de Turismo (Senatur). El impulso confirma una tendencia ascendente que empieza a traducirse en actividad económica concreta.
La mayor parte de esas llegadas se produjo por vía terrestre, con 810.171 ingresos, equivalentes al 83,28% del total. El transporte aéreo reunió 106.275 turistas, mientras que la vía fluvial aportó 56.379. La distribución refleja una puerta de entrada todavía muy apoyada en la conectividad fronteriza, aunque con espacio para ampliar rutas y diversificar accesos.
Argentina volvió a ser el principal mercado emisor, con 736.301 visitantes, seguida por Brasil, con 131.548, y Estados Unidos, con 11.714. Esa composición habla de un destino que todavía depende en gran medida de su entorno inmediato, pero que ya empieza a captar atención más allá de la vecindad. El desafío ahora es sostener ese interés con oferta y servicios.
El crecimiento no parece casual, ya que la Senatur sostiene que estos resultados responden al trabajo articulado con el sector privado y a acciones orientadas a fortalecer y diversificar la oferta nacional. En ese mapa interno, los departamentos con mayor afluencia turística fueron Cordillera, Alto Paraná, Itapúa, Guairá y Asunción, polos que concentran movimiento y ayudan a distribuir beneficios.
El movimiento turístico también dejó una lectura económica más amplia. Cada visitante que entra al país genera gasto en alojamiento, gastronomía, transporte y ocio, y ese flujo se derrama sobre comunidades de distintos puntos del territorio. En un contexto de competencia regional, el turismo aparece como una herramienta capaz de ingresar divisas, sostener empleo y dinamizar cadenas de valor locales.
La señal regional acompaña el momento. Según el barómetro de ONU Turismo, Paraguay figuró entre los destinos con mejor desempeño en llegadas durante los primeros 3 meses de 2026, con un alza de 46%. Ese puesto no solo ordena una estadística: ayuda a reposicionar al país frente a mercados que buscan alternativas nuevas, bien conectadas y todavía menos saturadas.
El antecedente reciente refuerza la lectura. En 2025, Paraguay lideró el crecimiento de llegadas internacionales en Sudamérica, con un aumento de 53% en el primer cuatrimestre frente al mismo periodo de 2024. Esa continuidad sugiere que el sector dejó de ser una promesa aislada y empezó a consolidarse como un activo competitivo para alojamientos, transporte, entretenimiento y servicios.











