Asunción, Agencia IP.- El presidente de la República, Santiago Peña, destacó que la visita al Paraguay de su alteza imperial Fumihito, príncipe Akishino, constituye un gesto de altísimo valor simbólico y un elocuente testimonio de los sólidos lazos de amistad, respeto y cooperación que unen al Paraguay y al Japón.
La visita oficial del príncipe heredero de Jaón y su esposa, la princesa Kiko de Akishino, se da en el marco de las celebraciones por los 90 años de la inmigración japonesa al Paraguay.
«Esta celebración nos invita a recordar con profunda gratitud y nostalgia que hace nueve décadas el Paraguay abrió sus puertas a los primeros colonos japoneses», dijo el presidente Peña en el acto central de conmemoración, este viernes.
Destacó que los migrantes japoneses fundaron primeramente la colonia «La Colmena», en el departamento de Paraguarí, y que tras la Segunda Guerra Mundial, nuevas familias llegaron al país y fundaron colonias como Federico Chávez, La Paz, Pirapó e Iguazú.
«Con su espíritu cooperativo y su visión de largo plazo, contribuyeron decididamente al desarrollo de la agricultura moderna en nuestro país y al fortalecimiento de nuestras capacidades productivas», destacó Peña.
El presidente resaltó que actualmente la colectividad Nikkei, estimada en alrededor de 10.000 personas, representa un ejemplo vivo de integración exitosa y de aporte generoso al desarrollo nacional.
«Su contribución a la agricultura, a la educación, a la cultura, a la vida comunitaria, constituye un legado que enriquece nuestra identidad multicultural y nos fortalece como sociedad», dijo.
Finalmente, destacó que hoy Paraguay y Japón son socios estratégicos, tras elevar el nivel de sus relaciones diplomáticos. Afirmó que esto abre nuevas y amplias oportunidades en sectores claves como el comercio, las inversiones, la infraestructura, la tecnología, la educación y la cooperación técnica.
Príncipe heredero de Japón resalta vínculos con Paraguay, «un lugar muy especial para nosotros»
En su discurso público, el príncipe Akishino expresó su gratitud hacia el Paraguay por haber recibido a los migrantes japoneses, y resaltó un al especial vínculo afectivo de la familia imperial con el país.
«Paraguay se ha convertido en un lugar muy especial para nosotros», dijo el príncipe heredero al recordar las visitas que han hecho al país miembros de la familia imperial japonesa en años anteriores.
Akishino destacó que Japón y Paraguay se encuentran en lados opuestos del planeta, y presentan grandes diferencias en cuanto a su historia y cultura, pero que ambas naciones han cultivado tradicionalmente un vínculo muy estrecho.
Consideró que este sentimiento de cercanía mutua se debe a los más de 10.000 inmigrantes japoneses y Nikkei presentes en Paraguay.
«Hoy, al celebrar el 90 Aniversario, deseo expresar nuestro más sincero respeto a todos los inmigrantes japoneses que echaron sus raíces en esta tierra guaraní, superando diversos desafíos en cada una de las colonias japonesas, y al mismo tiempo, a los que han contribuido a la sociedad paraguaya en las áreas urbanas», expresó el alto dignatario.
«Esperamos que aquí, en Paraguay, sigan desempeñando un papel cada vez más activo en pro de su futuro, y sería muy placentero que siguieran contribuyendo como puente de amistad entre ambas naciones», remarcó.











