El avance de los pagos digitales está cambiando los hábitos de consumo. El QR se consolida como el principal canal de pagos digitales, mientras que el celular gana protagonismo como herramienta para comprar, pagar servicios y realizar operaciones por internet.

El celular se consolida como una pieza central en la transformación de los medios de pago en Paraguay. En los últimos años, el avance del QR, las billeteras digitales, las tarjetas contactless y el comercio electrónico modificaron la forma en que los consumidores realizan sus operaciones cotidianas.

Los datos de Bancard muestran la magnitud de este cambio. Según el informe, en agosto de 2026, las transacciones realizadas mediante QR alcanzaron 25 millones de operaciones, un crecimiento de 53% frente al mismo mes del año anterior. Esta modalidad representa el 71,2% de los pagos digitales y ya cuenta con más de cuatro millones de usuarios.

Por su parte, el teléfono celular se convirtió en el principal dispositivo para acceder a servicios digitales, realizar compras y efectuar pagos. El reporte señala que ocho de cada diez compras online se realizan desde el celular, mientras que las cuentas activas superan los seis millones, con un crecimiento de 360% frente a 2020.

Esta evolución también se observa en el comercio electrónico. En agosto se alcanzó un récord de cinco millones de transacciones, duplicando el volumen registrado un año atrás. Dentro de este canal, el débito pasó a representar el 75% de las operaciones, frente al predominio que tenía el crédito un año antes.

El cambio tecnológico se vuelve todavía más evidente al comparar la situación actual con la de seis años atrás. En 2020, la tarjeta con banda magnética concentraba el 45,7% de los pagos electrónicos. En 2026 cayó al 3%, mientras que el QR pasó a ocupar el primer lugar y el contactless alcanzó el 21,1%.

La digitalización también llegó a los pagos cotidianos. El 82% de los pagos de servicios ya se realiza por canales digitales, frente al 66% registrado en 2021. En paralelo, los pagos presenciales bajaron del 34% al 18%.

Así, el ecosistema de pagos comienza a girar cada vez menos alrededor de la tarjeta física y más alrededor del celular, el QR y las plataformas digitales. La tendencia muestra que estas herramientas ya no se utilizan solamente para compras online o determinadas operaciones, sino que forman parte de actividades cotidianas como pagar servicios, restaurantes, supermercados, combustible y otros consumos.

En apenas seis años, Paraguay pasó de un sistema de pagos dominado por la tarjeta física a uno en el que el QR y el celular ocupan un lugar central. El desafío ahora no parece ser únicamente incorporar nuevas tecnologías, sino consolidar estos hábitos en cada vez más operaciones de la vida cotidiana.

UH