Agencia IP.- El presidente de la República, Santiago Peña, abogó en su discurso en la asamblea de la Organización de las Naciones Unidas por «soluciones concretas» ante los problemas que afronta el mundo y afirmó que Paraguay por su historia y potencialidad tiene mucho que aportar.

En su cuarto discurso ante la ONU como presidente del Paraguay, Peña afirmó que «la gente ya no quiere lemas» sino «soluciones para sus problemas», y abordó algunos asuntos específicos en lo que manifestó la predisposición de su país a contribuir.

En primer lugar se refirió a la situación en Venezuela, y mencionó su reciente visita a Caracas, justo antes de asistir a la asamblea de la ONU.

«No fui a Venezuela a validar un régimen. La razón por la cual fui a Venezuela es porque durante 25 años los líderes sudamericanos se pasaron lanzando lindas palabras líricas y eslogans sobre Venezuela, sin hacer nada por el pueblo venezolano», dijo.

En ese sentido afirmó que, una vez lograda la salida de Nicolás Maduro del poder, es necesario dar un paso hacia una transición democrática en Venezuela.

«Paraguay puede ser útil para ese segundo paso, el paso de Venezuela hacia una transición democrática y pluralista. Por eso Paraguay ha abierto un canal de diálogo con las autoridades venezolanas y ya está trabajando con acciones por una Venezuela donde el poder radique en su único soberano, el pueblo venezolano», dijo Peña. 

Así también, el presidente se refirió a la situación en el Golfo Pérsico advirtiendo que cuando el Estrecho de Ormuz se cierra  el precio lo pagan los más desprotegidos y los ciudadanos más vulnerables que ven apeligrada su seguridad alimentaria y energética.

«Por eso hoy, hago un ferviente llamado al cese inmediato de los ataques, a la plena apertura y libre navegación de Ormuz y de Bab el-Mandeb y al retorno a las negociaciones», expresó Peña.

Igualmente hizo referencia a la situación en el Estrecho de Taiwán, señalando que lo que ocurra allí afecta a la economía mundial y que el Paraguay está del lado Taiwán no por conveniencia sino «por los valores profundos de democracia, imperio de la ley, derechos humanos» y por la paz. 

Finalmente, el presidente cuestionó la arquitectura de las Naciones Unidas dirigida por un Consejo de Seguridad diseñado hace 80 años «que demuestra con alta frecuencia que no sirve a los problemas de hoy». 

«Las Naciones Unidas siguen siendo indispensables. Es el único sistema que permite coexistir a todos los países del mundo, pero deben ser más eficaces en prevenir conflictos, proteger a las personas y hacer respetar las normas que los Estados hemos acordado«, afirmó. 

En este punto, Peña consideró que ha llegado el momento de que ese liderazgo de la ONU corresponda a América Latina y el Caribe y que el próximo secretario general que sea electo sea de esta región. 

«Nuestra región tiene vocación de paz, de diálogo, de multilateralismo y cuenta con candidatos capaces de asumir esa responsabilidad», afirmó. 

IA, multilateralismo y una democracia con resultados

En su discurso, Peña se refirió igualmente a las potencialidades de la inteligencia artificial, señalando que si actualmente Paraguay alimenta a 100 millones de personas, con esta herramienta podría alimentar a mil millones.

«Esta transformación ya no puede ser detenida y nadie debería quedar excluida de ella», dijo Peña al sostener que la inteligencia artificial debe servir a la dignidad humana y no reemplazarla.

Así también pidió ser «extremistas en la defensa del multilateralismo, de la democracia de la paz y sobre todo de la dignidad humana«.

«Creemos que es posible construir un mundo en el que la cooperación produzca resultados, en el que la democracia no sea una promesa vacía, en el que la tecnología esté al servicio de la humanidad, en el que el desarrollo alcance a quienes más lo necesitan y creemos que el Paraguay tiene mucho para aportar a ese futuro», finalizó Peña.