Asunción, Agencia Ip.- Los sabores tienen el poder de atravesar fronteras, desafiar el tiempo y despertar emociones profundas. Esa es la esencia de “Paraguay, sabor de mis recuerdos, aromas que llegan al corazón”, un libro escrito íntegramente en japonés por Miryan Megumi Kumagai Yamashita, una ciudadana nikkei nacida en Encarnación que vive en Japón desde hace más de dos décadas y que encontró en la cocina una forma de mantener vivo el vínculo con la tierra que la vio nacer. Hija de padre japonés y madre paraguaya, Megumi ha construido su vida entre dos culturas. Abogada de profesión, locutora y cocinera por vocación, se ha convertido en una de las principales promotoras de la cultura paraguaya en Japón. Desde Tokio, donde concedió una entrevista exclusiva a los Medios del Estado antes de emprender viaje a Paraguay, compartió detalles de una obra que ha tenido una extraordinaria recepción entre el público japonés. La primera edición, de 850 ejemplares, ya se agotó completamente. Aunque aún no dispone de cifras precisas sobre las ventas digitales, reconoce con emoción que el interés por conocer Paraguay a través de su gastronomía superó ampliamente sus expectativas.
Una carta de amor a Paraguay
Más que un recetario, el libro es una obra de divulgación cultural. En sus páginas, Megumi presenta recetas tradicionales paraguayas acompañadas de explicaciones sobre la historia, las costumbres y la identidad nacional. La autora invita a los lectores japoneses a descubrir un país que para muchos sigue siendo desconocido, mostrando cómo la gastronomía se convierte en una puerta de entrada para comprender la cultura paraguaya. “En lo más profundo de nuestra memoria habitan los primeros aromas y sabores que nos sorprendieron por primera vez”, escribe en la introducción de la obra. Para ella, vivir lejos de Paraguay hizo que esos recuerdos adquirieran un valor especial. “Basta un aroma o un sabor para que el corazón viaje sin aviso de regreso al origen”, reflexiona. El libro reúne recetas de guarniciones, sopas, platos tradicionales, postres y bebidas, pero también dedica capítulos a la historia paraguaya, la cultura guaraní, la inmigración japonesa en el país, el Festival del Paraguay en Japón, el ñandutí y el arpa paraguaya.
La fusión paraguayo-japonesa
Durante la entrevista, Megumi reveló que en su entorno familiar y social en Japón es común combinar elementos gastronómicos de ambos países. “Siempre utilizamos la fusión”, comenta entre risas. Un ejemplo sencillo pero simbólico es acompañar una porción de sopa paraguaya con una taza de té verde japonés. Dos tradiciones culinarias separadas por miles de kilómetros que encuentran un punto de encuentro en la mesa. Para ella, esa convivencia natural de culturas refleja también su propia historia personal. A los 24 años se radicó en Japón junto a su esposo y, con el paso del tiempo, fue construyendo una vida en la que Paraguay y Japón conviven armoniosamente. “En mi interior conviven dos mundos, Paraguay y Japón, entrelazados como hilos de una misma historia”, expresa en las páginas iniciales del libro.
Mandioca paraguaya en Japón
Uno de los aspectos más llamativos de la conversación fue descubrir cómo la comunidad paraguaya residente en Japón mantiene vivas sus costumbres culinarias. Aunque el acceso a ingredientes extranjeros es hoy más sencillo gracias a la globalización, muchos productos tradicionales paraguayos continúan obteniéndose gracias al esfuerzo de migrantes que los cultivan localmente. Megumi contó que existen paraguayos radicados en Japón que producen mandioca y maíz originarios de nuestro país. “La mandioca se cosecha en octubre y compramos en cantidad para congelarla y tener para todo el año”, explicó. También se procesa el almidón de mandioca y se consigue maíz paraguayo para la elaboración de diversas recetas típicas. Pero hay un ingrediente cuya ausencia parecía imposible de reemplazar: el queso paraguayo. Sin embargo, la creatividad y el espíritu emprendedor de la colectividad paraguaya volvieron a encontrar una solución. “Ya existen paraguayos que elaboran queso paraguayo bajo pedido”, señaló. Gracias a ello, hoy es posible preparar mbejú, sopa paraguaya y otros platos tradicionales prácticamente con los mismos sabores que se encuentran en Paraguay.
Un puente entre dos naciones
La historia de Megumi Kumagai también es la historia de los profundos lazos que unen a Paraguay y Japón. Durante ocho años trabajó en la Embajada del Paraguay en Japón, colaborando en tareas administrativas y de enlace institucional. Desde 2011 integra el comité organizador del Festival del Paraguay y, desde abril de 2025, ejerce su presidencia. Su trayectoria la ha convertido en una verdadera embajadora cultural. Con este libro busca algo más que enseñar recetas. Aspira a despertar curiosidad, tender puentes y acercar corazones. “Deseo que este libro sea una puerta”, escribe. “Que al abrirlo, cada lector emprenda un pequeño viaje, que despierte la curiosidad de probar, cocinar y descubrir”. Desde Tokio, y a través de los aromas de la chipa, la sopa paraguaya, el mbejú o la mandioca, Miryan Megumi Kumagai demuestra que la identidad no conoce distancias. Que la memoria puede conservarse en una receta. Y que, a veces, un simple sabor tiene la capacidad de llevarnos de regreso a casa.


















