Nuestro país fue sede y anfitrión de las 11.ª reunión del Grupo de Trabajo de las Américas de Lucha contra el Cibercrimen para Jefes de Unidades. “La ciberseguridad significa prevención, por eso es necesario que la ciudadanía adopte una conducta preventiva en el espacio digital”, asegura el comisario principal Diosnel Alarcón, jefe del Departamento contra Cibercrimen de la Policía Nacional

El evento reunió a todos los jefes de la lucha contra el cibercrimen a nivel Latinoamérica y de cuatro países de Europa. “Este grupo referente en la lucha global contra el cibercrimen, y el hecho de que Paraguay fue sede, es un hito histórico”, sostiene el comisario. En el marco de intercambio de experiencias, conocimientos y buenas prácticas, se coordinaron nuevas estrategias de investigación y respuesta ante las nuevas modalidades de cibercrimen.

“Hoy las personas utilizan masivamente Internet y la red administra una gran cantidad de datos personales y laborales, datos del Estado, de empresas y mucho más. Estos es la información que se aprovecha para incrementar los hechos delictivos”, explica el jefe de Investigación del Cibercrimen, durante una entrevista en Paraguay TV. Estuvo acompañado del comisario Juan Fretes jefe del departamento de Relaciones Públicas de la Policía.

Desde el 2009, Paraguay forma parte de un grupo de trabajo de jefes de unidades de investigación del cibercrimen, bajo patrocinio Interpol Internacional. “Este espacio de colaboración ha ido creciendo, especialmente después de la pandemia, y hoy cuenta con la participación de todos los países de Latinoamérica”, comenta el comisario principal Diosnel Alarcon, Jefe de Cibercrimen.

 Datos personales, fuente del crimen

El grupo trabaja en comunicación constante sobre los temas relacionados con el uso de la tecnología que hoy se convirtió en un tema transversal global. “Luego de la pandemia, la herramienta tecnológica interviene en casi todos los ámbitos de la vida de las personas: social, económico, académico, laboral, entre otros”, refiere el comisario principal.

Es por eso que el uso de datos de las personas en Internet es transversal a todas las investigaciones que hoy lleva adelante el equipo de Interpol. “Siempre intervienen herramientas tecnológicas”, asegura el comisario principal Diosnel Alarcon.

Los datos de las personas en Internet son la base de los cibercrimen, como ataques de malware y de softwares que se encriptan el sistema para pedir un rescate. Pero hoy día también son fuente de actos ilegales “tradicionales”, como una estafa, como una extorsión, una amenaza; o de hechos más graves, como la trata de personas, el tráfico de armas o de droga.

“Todos somos vulnerables”

El comisario Juan Fretes, jefe de Relaciones Públicas de la Policía, asegura que hoy nadie está exento de ser víctima del cibercrimen. “Todos somos vulnerables”, asegura. “Nadie va a apuntar con un arma en el ámbito digital, pero tenemos que adoptar una conducta de seguridad así como hacemos al salir de la casa, no dejando la puerta abierta, buscando un estacionamiento iluminado, por ejemplo”, explica el comisario principal Diosnel Alarcón.

El jefe de Investigación del Cibercrimen asegura que hoy día, los hábitos de seguridad física deben trasladarse al ámbito digital porque “los datos de las personas son el activo más importante en el mundo virtual”. Y, ¿cómo lo hago? “Utilizando las herramientas disponibles, cerrando la sesión del correo o redes en las computadoras, aplicando la doble autenticación, la notificación de inicio de sesión, usando un antivirus, entre otros”, explica el comisario. “Si no el usuario no adopta esa conducta de seguridad es muy vulnerable”, explica el comisario Diosnel Alarcón.

También se refirió al cuidado del dinero, que hoy día se mueve de manera electrónica. “Es decir, con datos: con nuestro usuario, nuestra contraseña, nuestro PIN, que es la llave de la seguridad de nuestra bóveda, de nuestra cuenta en el banco, de nuestro salario”, explica el comisario principal.

El entrevistado recordó que bajo ninguna circunstancia un banco va a pedir por correo, por llamada, u otro medio, el pin transaccional o el token de las personas. “Los estafadores se ingenian para suplantar o hacerse pasar por empresas, pero tenemos que saber que esos datos son únicamente nuestros y que no podemos entregar a nadie”, refiere el comisario Diosnel Alarcón.