Las posibles alteraciones en el régimen de lluvias causadas por El Niño pueden afectar la producción, la cosecha y la conservación de los granos.

Hiram Canela, gerente comercial de Garantías en Control Union, explicó que los riesgos varían según las características de cada cultivo y las condiciones en las que se desarrolla y conserva la producción.

Los riesgos también pueden presentarse durante la cosecha, el almacenamiento, el transporte y la comercialización, por lo que la gestión debe abarcar toda la cadena agroindustrial, desde el campo hasta la entrega final de los productos.

En el caso de la soja y maíz, los excesos de humedad pueden dificultar las labores de cosecha y afectar la calidad de los granos. En trigo, las precipitaciones durante etapas críticas pueden comprometer parámetros de calidad comercial, mientras que en arroz es fundamental el manejo del agua, el secado y la conservación.

En el caso de la chía y el sésamo, productos orientados a la exportación, la humedad, la limpieza y las condiciones de conservación requieren especial atención debido a las exigencias de calidad e inocuidad de los mercados internacionales.

Canela señaló que durante el ciclo productivo es importante monitorear las precipitaciones, la humedad del suelo, el desarrollo de los cultivos, las condiciones fitosanitarias y las proyecciones de rendimiento.

Una vez realizada la cosecha, el control debe continuar sobre las condiciones de los productos almacenados. Entre los aspectos que requieren seguimiento se encuentran los niveles de humedad y temperatura, el secado y las condiciones de almacenamiento y conservación.

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