El canciller nacional Rubén Ramírez, con llegada directa a la Casa Blanca, se enfrenta con Albert Ramdin -ministro de Relaciones Exteriores de Surinam-, para el cargo de secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA).
Fuente: AFP
La sucesión de Luis Almagro como secretario General de la Organización de Estados Americanos (OEA), inició una batalla diplomática entre el canciller paraguayo Rubén Ramírez y el ministro de Relaciones Exteriores de Surinam, Albert Ramdin, que tienen miradas contrapuestas respecto a la agenda geopolítica del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
El informe de Infobae al respecto señala que Ramírez accede a la Casa Blanca y comparte la perspectiva internacional de la administración republicana. Compartió una cena con Trump en Mar-a-Lago, condena las dictaduras en Venezuela, Cuba y Nicaragua, apoya a Israel frente a Hamas e Irán, y considera indispensable frenar la ofensiva de China en América Latina, teniendo Paraguay a Taiwán como principal aliado en Asia.
Ramdin, en cambio, se vincula con el régimen comunista que lidera Xi Jinping desde Beijing, exhibe profundos lazos con Nicolás Maduro, Miguel Diaz-Canel y Daniel Ortega, no tiene una sola condena a los actos terroristas de Hamas contra Israel, y presenta sólo contactos protocolares con el Departamento de Estado.
El concepto esencial de Ramírez respecto a su programa en la OEA apunta a lograr “un diálogo permanente” con sus estados miembros y a garantizar los fondos necesarios para el funcionamiento del organismo multilateral.
A su turno, Ramdin propone recuperar “la confianza en la institución”, pero a la par se comprometió a distribuir cargos importantes en la burocracia de la OEA para sus aliados electorales.
La elección del sucesor de Almagro se realizará el 10 de marzo. Se necesitan 18 votos para alcanzar la Secretaría General de la OEA, y ese número mágico todavía no pertenece a ningún candidato.