El negocio fiduciario avanzó bastante en los últimos años en Paraguay. Las obras de departamento también se realizan bajo esta figura que garantiza al comprador del inmueble.Hace 7 horas
La figura de garantía gana terreno frente al préstamo tradicional, desplazando levemente a la hipoteca. Las operaciones están en pleno crecimiento año tras año, aunque los niveles son todavía bajos, según especialistas. El rubro tiene todavía desafíos por superar, principalmente la falta de información.
El negocio fiduciario avanzó bastante en los últimos años en Paraguay, y hoy por hoy, hay más confiabilidad en el mercado, ya que se utiliza más. Las instituciones financieras que no están habilitadas para ser fiduciarias están participando en otra figura, como fideicomitente o beneficiario, que hace al negocio, según afirmó el gerente de Negocios Fiduciarios del Banco Nacional de Fomento (BNF), Víctor Dejesús.
En el mercado existen varios tipos de fideicomisos, y lo que más se utiliza es la figura de fiducia de garantía. “Lo que se ve, es que se está reemplazando levemente la hipoteca por la fiducia de garantía, por la mayor confianza de la gente, así como hacia la administración profesional de los bancos y financieras”, agregó.
El negocio está compuesto por tres elementos, el primero es el fideicomitente, que es el que estructura el negocio, el que necesita de capital. El prestatario que pide al banco esperará a que la entidad exija una garantía, de acuerdo al monto del préstamo, en donde, en vez de usar la figura tradicional que es la hipoteca o la prenda, garantiza el préstamo a través de otra figura llamada fiduciario.
El banco en este caso se llama beneficiario, ya que la garantía se va a estructurar a su favor, y si el prestatario (fideicomitente) no paga, se venderá para cubrir la deuda. El que administrará la garantía se llama fiduciario, que solo pueden ser bancos o financieras habilitados, así como sociedades anónimas que se encarguen, controladas por la Superintendencia de Bancos del Banco Central del Paraguay.
“Este negocio o sistema beneficia tanto al prestamista como al prestatario, en esta relación de préstamo de dinero, ya que en caso de mora o falta de pago, no hará falta acudir al tribunal para ejecutar la garantía, ya que esa propiedad o bien que garantiza el crédito se transfiere al fiduciario”, dijo el especialista del BNF.
Explicó que en el registro figura el nombre del fiduciario, en donde ya sale de la propiedad del prestatario y no entra en la propiedad del prestamista; es decir, ni es del banco que prestó el dinero y ya deja de ser del que obtuvo el préstamo. “Aquí el fiduciario vende la propiedad a precio de mercado, y no a valor remate”, especificó.
Por otro lado, Dejesús añadió que en cuanto al fideicomiso inmobiliario, el dinero para la construcción de un edificio departamento se le pasa al fiduciario, para administrar el fondo, asegurando la finalidad de la obra, ya que el terreno en donde se realizará la construcción también pasa al fideicomiso. “Aquí no puede ser embargable por los otros acreedores que pueda tener el desarrollador del emprendimiento. Entonces, el que compra el departamento está asegurado que se le va a entregar”, acotó.
En cuanto al desafío, el funcionario del BNF mencionó que todavía hay falta de conocimiento en el público, así como falta de conocimiento de los fiduciarios. “Si uno va al banco y pide un crédito, preguntando sobre la garantía que se necesita, y si ese funcionario que le atiende no está muy compenetrado en la figura del fideicomiso, no dará la información adecuada, solo hablará de la hipoteca. Necesitamos mayor difusión de la figura, tanto en los funcionarios, como en el público que se va a beneficiar de esta figura”, dijo.
Por su parte, el consultor internacional y experto en el negocio fiduciaria, Stan Canova, explicó que el negocio sigue creciendo en nuestro mercado. De los tipos de fideicomisos, que son el de garantía, inmobiliario, de administración, titularización y de inversión, el de garantía el que representa más del 90% de la cartera total, seguido por el de administración.
Los fiduciarios (quienes tienen la responsabilidad de gestionar los activos puestos en el patrimonio autónomo, el cual es la garantía para los beneficiarios) son 10 actualmente, que son todos bancos o financieras excepto la AFD, el cual es banca de 2do. piso.
“Se usa más el fideicomiso de garantía como alternativa a la hipoteca donde, si bien el objeto es el mismo (garantizar un crédito con un bien), la diferencia radica que el tomador del crédito ya transfiere el bien a garantizar al fideicomiso, el cual lo devuelve “si paga todo su crédito”, caso contrario es transferido a quien dio el crédito”, especificó el especialista.
La tendencia es seguir usando el fideicomiso de garantía de parte de los entes prestadores de dinero como elemento de mitigación de riesgos, dijo. “Sobre los demás tipos de fideicomisos como el de administración y el inmobiliario o el de titularización (usado en la bolsa) dependerá más del conocimiento que posibles usuarios tengan de la figura que se conoce poco, y de aceptar los costos importantes que posee esta figura por su nivel técnico”, argumentó.
El desafío creo que radica en hacer conocer más esta figura desde la banca central y desde la academia y, por otro lado, que el sector empresarial/inversor entienda la justificación de costes que representa un fideicomiso, dijo el empresario. “Por otro lado, no quiero olvidarme de que los administradores de la Justicia (los magistrados) que deben también conocer a profundidad de esta figura, dado que por si hay casos de litigios por mala interpretación o malos contratos fiduciarios (con sesgos y falta de taxatividad)”, puntualizó.
DATOS
De acuerdo a los últimos datos del Banco Central del Paraguay (BCP), se registraron 1.643 operaciones de fideicomisos a junio del 2019, lo cual es 15% más que lo operado a diciembre del 2018. En tanto, al cierre del ejercicio del 2018 este negocio creció 20%, mientras que en el 2017, 31% y 41% en el 2016.
FIDEICOMISO PARA LA EXCELENCIA DE EDUCACIÓN
Fideicomiso de Administración y Pagos Fondo para la Excelencia de la Educación y la Investigación fue creado según Ley N° 4758/2012 “Que crea el Fonacide y el Fondo para la Excelencia de la Educación y la Investigación”, y reglamentado por el Decreto N° 739 “Por el cual se reglamenta el funcionamiento del Fondo para la Excelencia de la Educación y la Investigación”.
“El Fonacide fue creado para asignar en forma racional y eficiente los ingresos que el país recibe en concepto de compensación por la cesión de la energía de la entidad binacional Itaipú al Brasil y refleja las prioridades de la política de desarrollo de largo plazo, como son la educación y la investigación científica, la inversión en infraestructura, la salud y el crédito. Se asegura que los recursos sean destinados única y exclusivamente a inversiones en capital físico y capital humano”, señala la presentación de la Agencia Financiera de Desarrollo (AFD). La Nacion