La detección de una carga de mas de 1.600 kilos de cocaína, empacadas de forma especual para ser llevadas en contenedor con destino a Europa, planteó aristas nuevas, según los intervinientes.
El comisario César Silguero, señaló que la mercaancía ilegal estaba en contenedores en el puerto privado Caacupemi de Ñeembucú.
Y que tenía como detalle llamativo, el hecho que los que pretendían enviar la partida de cocaína, recurrieron a un método, poco conocido, para intentar evitar que se lo detecte.
“La droga estaba en bolsas de 10 kilos, impregmadas con aceite de motor, para evitar la detección de los perros (antidrogas)” y del escaner.
No obstante, dicha “estrategia” no funcionó en este caso, ya que los canes no dejaron de percibir la presencia del estupefaciente.
El comisario Silguero expresó que hay dos detenidos, incialmente, pero que habrá varios mas, pues se trata de una red y por tanto implica a varias personas más.
A diferencia de anteriores ocaiones, en que cayeron grandes cantidades de cocaína, los paquetes de drogas no llevaban las marcas (figuras) distintivas a las agrupaciones a los que pertenecen.