Emergencia en Perú por síndrome de Guillain-Barré: ¿Debe encender la alerta?

La declaración de emergencia en Perú por casos del síndrome de Guillain-Barré debe ser un llamado de atención para las autoridades sanitarias. Si bien todavía no se encontró la causa, se lo relaciona con el dengue. A esta enfermedad también se la asocia con el post COVID-19 y la post chikunguña.

En ese contexto, el neurocirujano Miguel Ángel Velázquez, más conocido como el Dr. Mime, explicó que el síndrome de Guillain-Barré es una enfermedad autoinmune, es decir, el cuerpo se ataca a sí mismo y no se transmite de persona a persona, no es contagiosa.

“El cuerpo ataca a la cubierta de los nervios (vaina de mielina) es un aislante eléctrico de los nervios, que favorece a una más rápida y energéticamente más eficiente conducción de los impulsos“, indicó en entrevista con GEN/Nación Media.

En el caso de padecer dicho síndrome, sostuvo que se va inutilizando la función de los nervios motores, afectando primero a los miembros inferiores que, luego asciende alcanzando la gravedad al momento en que los músculos respiratorios se ven comprometidos.

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El neurocirujano dijo que las causas pueden ser genéticas y post infecciones por virus, como por ejemplo el COVID-19 y la chikunguña.Tema relacionado: Perú declara emergencia sanitaria por aumento de casos del síndrome de Guillain-Barré

Sin embargo, en Perú se lo relaciona con el dengue, ya que se reportaron más de 300 muertos. Al respecto, indicó que aún está en estudio si es una complicación a mediano plazo del dengue o del serotipo que circula en esa zona.

“Eso debe encender nuestras alertas, porque en caso de ser un serotipo que circule en el país, se debe tomar medidas de prevención”, afirmó.

Señaló que el síndrome de Guillain-Barré se diagnostica por cuadro clínico, análisis de sangre o punción lumbar, donde se extrae el líquido encefalorraquídeo y se lo examina para determinar si los nervios se están “pelando”. Además de otra prueba que es la electromiografía, que consiste en colocar agujitas en las extremidades de los miembros, donde pasa una corriente eléctrica por los músculos para comprobar su latencia, potencia y si estos se contraen con cierta velocidad o no para así determinar si hay daño al nivel de la fibra.

En cuanto al tratamiento, dijo que es complejo ya que son medidas de soporte y se recurre a la inmunoglobulina – de costo importante – para tratar de disminuir la respuesta inmune del cuerpo.

Así también, el profesional mencionó que se recurre al lavado de la sangre, conocido como la plasmaféresis, que es un procedimiento para el que se usa una máquina que separa el plasma (la parte líquida de la sangre) de las células sanguíneas. Luego, se mezclan estas células sanguíneas con un líquido que reemplaza el plasma y se devuelven al cuerpo.

Por último, indicó que una rehabilitación puede durar incluso varios años. “Como son nervios periféricos, estos tardan en regenerarse y los músculos quedan atrofiados”, explicó.

Asimismo, declaró que la enfermedad no es efecto de la vacuna. Señaló que siempre hubo casos en el país, pero descartó que sea epidémica.

“Este síndrome siempre hubo como neurológico, lo que no hubo es un brote como ocurre en Perú en zonas puntuales”, confirmó. HOY