A más de una década de su implementación, el Sistema de Pagos del Paraguay (SIPAP) se consolidó como una infraestructura clave para la economía nacional. Solo en 2025 procesó 381,6 millones de operaciones y movilizó recursos equivalentes al 322% del PIB. Para Liana Caballero, miembro del Directorio del Banco Central del Paraguay (BCP), el desafío ahora es profundizar la interoperabilidad, ampliar la inclusión financiera y desarrollar nuevas soluciones digitales.

El sistema de pagos paraguayo atraviesa una transformación acelerada y, lo que hace poco más de una década era una infraestructura orientada principalmente a la compensación y liquidación de operaciones financieras, hoy se convirtió en una plataforma que forma parte de la vida cotidiana de millones de personas y empresas.

Desde su puesta en marcha, el 23 de noviembre de 2013, el Sistema de Pagos del Paraguay (SIPAP) evolucionó hasta consolidarse como una infraestructura esencial del sistema financiero nacional. 

El ecosistema integra soluciones como la Depositaria de Valores (DEPO), la Liquidación Bruta en Tiempo Real (LBTR), la Cámara Compensadora Automatizada (ACH) y el Sistema de Pagos Instantáneos (SPI), permitiendo canalizar pagos, compensaciones y liquidaciones de manera segura, eficiente e interoperable.

Uno de los hitos más importantes se produjo en 2022 con la implementación del SPI, que modificó la forma en que los paraguayos realizan pagos y transferencias. A noviembre de 2025, el sistema operaba con 3.804.105 cuentas y concentraba el 97,2% de las operaciones totales del SIPAP.

“Actualmente, el SPI ya triplica el monto de las extracciones realizadas en cajeros automáticos, lo que evidencia una reducción progresiva del uso de efectivo y una mayor preferencia por los pagos digitales”, explicó Liana Caballero. Miembro Titular del Directorio del Banco Central del Paraguay (BCP). 

La adopción del sistema también se refleja en el crecimiento sostenido de usuarios dado que el SIPAP incorpora aproximadamente 168.000 nuevos usuarios por mes, impulsado por las cuentas básicas de ahorro, las cuentas digitales, la participación de cooperativas y la integración de entidades de medios de pago electrónico.

El alias, gran impulsor

A ello se suma el uso del Alias, que desde su implementación en agosto de 2023 alcanzó 4.281.712 registros hasta diciembre de 2025, simplificando las transferencias y fortaleciendo la experiencia del usuario.

Como parte de esta evolución, el Banco Central lanzó la marca SIP, una nueva identidad para el Sistema de Pagos Instantáneos, con el objetivo de fortalecer su reconocimiento, generar mayor confianza y promover la inclusión financiera.

Los indicadores reflejan la magnitud del cambio, teniendo en cuenta que mientras las extracciones en cajeros automáticos crecieron apenas 1,5% anual entre 2018 y 2025, las operaciones del SIPAP aumentaron a un promedio anual de 76,3% en el mismo período.

Desde 2019, la cantidad de operaciones prácticamente se duplica cada año y el volumen transado ya supera tres veces el Producto Interno Bruto. Actualmente, el ecosistema integra 16 bancos, cuatro financieras, 71 cooperativas, tres entidades de medios de pago electrónico, seis operadoras de medios de pago, cuatro PISP y dos fintech, totalizando 138 entidades participantes.

“Durante 2025, el sistema procesó 381,6 millones de operaciones, equivalentes a un promedio diario de 1.895.429 transacciones. En términos de valor, el SIPAP liquidó US$ 160.010 millones, monto equivalente al 322% del PIB”, señaló Caballero.

La expansión de los pagos digitales también tuvo impacto en la inclusión financiera, dado que según explicó la miembro del Directorio del BCP, el acceso a cuentas y medios de pago permite incorporar a más personas al sistema financiero formal y generar historial transaccional, facilitando posteriormente el acceso a créditos, seguros y otros productos.

Este enfoque fue reconocido internacionalmente con el premio “Payments and Market Infrastructure Development 2025”, otorgado por Central Banking, que destacó la implementación del SPI, su disponibilidad permanente, la gratuidad para los usuarios y su contribución a la inclusión financiera.

Referente del mercado

Paraguay se posiciona hoy como un referente regional en pagos digitales, no por el tamaño de su mercado, sino por el modelo construido. “El SIPAP constituye una infraestructura neutral e interoperable, diseñada para garantizar condiciones de acceso equitativas a todos los participantes del ecosistema financiero”, sostuvo Caballero.

Señaló que el siguiente paso estará marcado por nuevas funcionalidades y una mayor integración. Entre las innovaciones ya implementadas se encuentra el QR Hub, una plataforma centralizada del BCP que permitirá interconectar pagos mediante códigos QR entre distintas entidades financieras y billeteras electrónicas.

También se proyecta la incorporación de certificados de depósito de ahorro digitales, pagos sin contacto y transferencias transfronterizas. En este último aspecto, el BCP participa junto con el Fondo Latinoamericano de Reservas en el Proyecto Nexus, una iniciativa que busca conectar los sistemas de pagos inmediatos de distintos países.

“Imagino un ecosistema de pagos plenamente interoperable, donde pagar, cobrar o transferir dinero sea inmediato, seguro y simple, sin importar la entidad, la plataforma o el canal utilizado”, afirmó Caballero.

Para el Banco Central, el objetivo final es que la tecnología funcione de manera invisible para el usuario y que los sistemas de pagos se conviertan en una herramienta natural de la vida diaria, fortaleciendo la inclusión financiera y el desarrollo económico del país.

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