Un estudio de Captura Consulting midió la adopción de la inteligencia artificial entre 300 adultos de Asunción y Gran Asunción. Al presentar los resultados en el Forbes Paraguay Marketers Summit, Iván Ojeda Gómez de la Fuente, socio de la firma, explicó: “La inteligencia artificial empieza a convertirse en un nuevo prescriptor para el consumidor y en un nuevo punto de contacto entre las marcas y sus clientes”.

La inteligencia artificial dejó de ser una herramienta ocasional para instalarse en la rutina de los hogares de todo el mundo. Nuestro país no es la excepción y esto se refleja en una encuesta aplicada a adultos de Asunción y Gran Asunción. El 92% de los 300 adultos encuestados por Captura Consulting afirmó haberla utilizado durante los últimos 30 días, con un promedio de 20 usos mensuales. El dato marca una adopción extendida entre personas de nivel socioeconómico medio y alto.

La investigación, presentada por Iván Ojeda Gómez de la Fuente en el Forbes Paraguay Marketers Summit, socio de Captura Consulting, buscó conocer qué hacen los usuarios con estas herramientas y cómo sus hábitos empiezan a modificar la relación entre las empresas y los consumidores. “La inteligencia artificial, además de ser una herramienta de consulta, empieza a convertirse en un nuevo prescriptor para el consumidor y en un nuevo punto de contacto entre las marcas y sus clientes”, señaló.

ChatGPT encabeza las preferencias de uso, seguido por Gemini, Microsoft Copilot y Claude. Las consultas abarcan desde la búsqueda de información y la resolución de dudas hasta la redacción de correos, el análisis de planillas, la revisión de informes, la creación de imágenes y la producción de contenidos. La herramienta, según el estudio, ya forma parte de diversas actividades cotidianas y laborales.

Iván Ojeda Gómez de la Fuente, de Captura Consulting. FOTO: IVAN ACOSTA PARA FORBES PARAGUAY
Iván Ojeda Gómez de la Fuente, de Captura Consulting. FOTO: IVAN ACOSTA PARA FORBES PARAGUAY

Su influencia también alcanza las decisiones de compra. El 61% de los participantes aseguró que utilizó inteligencia artificial para adquirir un producto o servicio. Las principales categorías consultadas fueron tecnología y electrodomésticos, con un 19% cada una, aunque también aparecieron salud, educación, supermercados, vehículos, ropa y viajes. El efecto sobre el comportamiento resulta todavía más significativo. 

“El 96% de los encuestados afirmó que, a partir de la información que lee en la inteligencia artificial, puede modificar un comportamiento de compra, cambiar un hábito o tomar una decisión diferente de la que había considerado originalmente”, explicó Ojeda. 

La cifra sugiere que la consulta puede convertirse en una decisión concreta. En este recorrido, la inteligencia artificial empieza a disputar el lugar que tradicionalmente ocupaban los buscadores. “Actualmente, la inteligencia artificial lidera las consultas iniciales que los consumidores realizan antes de comprar un producto o servicio, mientras que Google actúa como un validador de las decisiones que ya han tomado”, sostuvo el ejecutivo.

El 51% de los encuestados afirmó confiar más en la inteligencia artificial que en los comentarios de Google. Las redes sociales quedaron en tercer lugar, con el 12%. Para las marcas, este cambio plantea una exigencia adicional: ya no basta con ser visible en los buscadores; también es necesario aparecer entre las recomendaciones generadas por estas plataformas.

Panel de Iván Ojeda Gómez de la Fuente. FOTO: IVAN ACOSTA PARA FORBES PARAGUAY
Panel de Iván Ojeda Gómez de la Fuente. FOTO: IVAN ACOSTA PARA FORBES PARAGUAY

“El desafío ya no consiste solamente en aparecer en Google, sino también en ser recomendado por la inteligencia artificial, debido a la influencia que tiene sobre los consumidores”, advirtió Ojeda. En ese escenario, la confianza y la precisión adquieren un valor central, especialmente cuando las respuestas pueden orientar elecciones de consumo en distintas categorías. Los usuarios esperan que las empresas incorporen la inteligencia artificial a los procesos y a la experiencia de compra, pero sin eliminar la dimensión humana. 

“Las personas quieren que la inteligencia artificial se aplique a los procesos y a la experiencia de compra, pero no desean perder la humanización dentro de este proceso”, remarcó el consultor.

Las expectativas incluyen recomendaciones útiles, promociones personalizadas, respuestas ágiles y apoyo en la atención al cliente. Sin embargo, los encuestados no buscan únicamente un chatbot para resolver reclamos. “Las personas requieren una asistencia previa al contacto que puedan tener con un vendedor”, indicó Ojeda.

También expresaron preocupación por las respuestas poco humanas, la información incorrecta, el uso indebido de datos personales, los fraudes y la pérdida de privacidad. La protección de la información aparece así como una condición para que la adopción continúe creciendo, junto con la posibilidad de contar con un respaldo humano cuando la herramienta no sea suficiente.

La proyección hacia los próximos cinco años refuerza esa tendencia. Tres de cada cuatro hogares creen que la inteligencia artificial podría reemplazar a Google en el uso cotidiano, mientras que el 23% considera que será indispensable para el mercado. Entre sus posibles aplicaciones futuras figuran el aprendizaje de nuevas habilidades, la creación de contenido, la planificación de inversiones y la toma de decisiones.

El interés por los asistentes empresariales también es elevado. El 72% de los encuestados afirmó que utilizaría uno si estuviera disponible. “La oportunidad competitiva no consiste simplemente en tener inteligencia artificial, sino en convertirla en una utilidad concreta que mejore y facilite la experiencia de compra del consumidor”, concluyó Ojeda.

Captura Consulting

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