Un importante operativo de control y acompañamiento es desplegado en el río Paraná para proteger la migración de un enorme cardumen o concentración excepcional de ejemplares de dorado.

El operativo especial reúne al personal de la Prefectura Naval Paraguaya y funcionarios del Ministerio del Ambiente y de Desarrollo Sostenible (Mades), con apoyo de la Entidad Binacional Yacyretá (EBY).

El objetivo fundamental es proteger la migración de cardúmenes que vienen remontando el río Paraná y están muy próximos a ingresar a nuestro territorio.

El éxodo de dorados y bogas aguas arriba es parte del proceso natural vinculado a la reproducción o desove, aunque también responde a la presencia de alimentos.

La migración permite a los cardúmenes acceder a áreas de alimentación más ricas y facilita el encuentro entre machos y hembras, aumentando las posibilidades de reproducción.

En ese sentido, días pasados fue alertado en el lado argentino el avance por el Paraná de un cardumen de dorado, por lo que fue activada una veda dinámica para protegerlos de la pesca furtiva.

De acuerdo con los informes, el enorme cardumen de dorado continúa remontando el río Paraná y mantiene activos los controles ambientales en Corrientes y Chaco, como también en nuestro país. En el caso de la provincia correntina, hay una veda extraordinaria y dinámica para proteger a los peces de la pesca deportiva, comercial y de subsistencia.

Según informaron, la manada o grupo de peces se extiende unos dos kilómetros y reúne ejemplares de dorado de gran tamaño.

Atendiendo a esta situación, desde la Oficina Regional de Pesca y Acuicultura de Ayolas del Mades informaron que están en permanente contacto con las autoridades argentinas, atendiendo que el desplazamiento o migración se originó en la jurisdicción de aguas argentinas. Se espera que el cardumen ingrese en las próximas horas a aguas jurisdiccionales de nuestro país.

Asimismo, el Mades está realizando estricta vigilancia a fin de proteger los cardúmenes durante el desplazamiento y evitar cualquier situación. Dentro de ese trabajo de vigilancia, se están realizando controles a pescadores comerciales y deportivos verificación de licencias, registro de marcaciones y cumplimiento de normas establecidas.

A medida que los dorados avanzan aguas arriba, las autoridades argentinas modifican los límites de zona restringida, medida que busca evitar que la concentración quede expuesta a una mayor presión pesquera.

Según informaron, durante los primeros controles fueron observados dorados de entre 7, 9 y 10 kilogramos. Por su tamaño y concentración, estos grupos representan un recurso especialmente sensible durante su desplazamiento migratorio, señalaron las autoridades.

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