La cartera también trabaja con Google, Visa y Meta en un paquete de soluciones digitales, e impulsa nuevos instrumentos de financiamiento bursátil y leyes pendientes en el Congreso para un sector que concentra el 75% del empleo.
Casi todas las empresas del país son mipymes, y buena parte de ellas ya usa internet para vender. El problema es cuánto aprovechan esas herramientas. Según un relevamiento realizado junto al BID, más del 93% de las micro, pequeñas y medianas empresas utiliza Facebook, Instagram o WhatsApp para comercializar sus productos, pero apenas el 10% tiene habilidades digitales iniciales y menos del 5% cuenta con capacidades de nivel medio o avanzado.
«Siempre trato de ver el vaso medio lleno: es una brecha de oportunidad», afirmó el Ing. Gustavo Giménez Fernández, viceministro de MIPYMES del Ministerio de Industria y Comercio (MIC), en una nueva edición de Forbes Podcast.
El peso del sector explica la urgencia. Según el viceministro, el 98% de las empresas paraguayas son mipymes, emplean a unas 2,4 millones de personas y concentran el 75% del empleo del país.
Medio millón de empresas, pocos medios de pago
Los números sobre pagos digitales muestran la dimensión del desafío. De acuerdo con datos de la Cámara de Medios de Pago citados por Giménez, en Paraguay hay unas 190.000 terminales POS, frente a unas 500.000 mipymes, lo que implica que más de 300.000 no estarían cobrando con medios electrónicos. La brecha es aún mayor en el comercio online: según la principal procesadora de tarjetas del mercado, no hay más de 2.000 a 2.500 POS virtuales conectados a sitios web de empresas.
La demanda, en cambio, ya existe. Según la Cámara Paraguaya de Comercio Electrónico, ocho de cada diez paraguayos realizaron alguna compra en línea. «Lo que no tenemos es esa oferta», señaló el viceministro, quien atribuyó la baja adopción al desconocimiento y a barreras que, a su juicio, son más mentales que reales, como la percepción de que la tecnología es cara sin considerar lo que puede generar en ventas.

Estudiantes como agentes de cambio
Para llegar a un universo tan amplio con un equipo de unas 30 personas, el MIC apostó por un modelo de trabajo en territorio. Entre el año pasado y este, implementó un plan piloto con embajadores digitales: estudiantes universitarios convocados en eventos realizados junto a Meta, que se comprometieron a visitar entre 10 y 20 mipymes cada uno para enseñarles a usar herramientas tecnológicas.
Cada empresa participante recibió una computadora con un paquete de soluciones digitales, el mismo beneficio que obtuvieron los estudiantes. La experiencia alcanzó a unas 390 mipymes y 90 embajadores. «Qué mejor que tener a los estudiantes universitarios de una comunidad, que sean ellos mismos los agentes de cambio», explicó Giménez.
Con esos resultados, el Ministerio busca escalar el programa este año. Para eso, negocia con Google, Visa, Meta, Mercado Libre y entidades financieras locales un paquete de soluciones digitales para las mipymes.
Rumbo a Argentina y Brasil
El objetivo final es que las pequeñas empresas puedan acceder a mercados más grandes. Giménez señaló que la principal limitación para crecer es el tamaño del mercado local, de unos 6 millones de habitantes, frente a los 45 millones de Argentina y los más de 200 millones de Brasil.
En esa línea, el MIC mantiene conversaciones con Mercado Libre para que las mipymes paraguayas puedan vender a través de la plataforma en ambos países. El viceministro aclaró que el proceso aún no está cerrado, pero que la intención es concretarlo este año. Para agilizar los envíos, el Ministerio también trabaja con la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios (DNIT) y el organismo aduanero argentino, ARCA, en procesos más rápidos para la paquetería.
Se analizan dos modalidades. En la primera, la empresa mantiene su stock en Paraguay y despacha cada pedido a través del correo nacional, que lo entrega al Correo Argentino. En la segunda, propuesta por Mercado Libre, la mercadería se ubica directamente en un centro de distribución de la plataforma, lo que permite entregas en 24 horas en cualquier punto de Argentina. Según la empresa, la rapidez de entrega es el factor determinante en la mayoría de las decisiones de compra.
Giménez ejemplificó el potencial con las artesanas de Cateura, que elaboran piezas con cobre reciclado. Un producto que en el mercado local se vende a precios de entre G. 120.000 y G. 300.000 podría valer unos 100 euros en Europa, donde la economía circular tiene un valor diferencial.

Datos para acceder al crédito
La digitalización también apunta a resolver uno de los problemas más persistentes del sector: el acceso al financiamiento. «La informalidad no te genera datos. Entonces sos invisible para el sistema», explicó el viceministro.
Según un análisis realizado con el Banco Central del Paraguay hace algo más de un año, de unas 430.000 mipymes, solo 190.000 estaban en el sistema financiero regulado. El resto, presume el Ministerio, recurre a prestamistas informales con tasas muy superiores a las de mercado.
La propuesta es construir un historial a partir de información digital. A través de la cédula MIPYMES, ya es posible abrir una cuenta bancaria de forma automática desde el portal del Ministerio. El siguiente paso es que, con autorización del titular, el sistema pueda obtener la información tributaria de la DNIT y compartirla con los bancos, a lo que se sumarían los datos de gestión de un software empresarial para que la entidad financiera evalúe el negocio con más elementos.
La guerra contra la usura
Estas iniciativas forman parte de un programa que el ministro de Industria y Comercio, Marco Riquelme, denominó «guerra contra la usura», y que incluye mecanismos de financiamiento alternativos a los préstamos tradicionales.
Uno de ellos es el factoraje a través de Adelanta, una plataforma del MIC que permitirá a los proveedores del programa Hambre Cero canjear sus facturas y cobrar en 48 horas, en lugar de esperar entre 60 y 90 días. Junto con la Superintendencia de Valores y la Bolsa de Valores de Asunción, también se trabaja en bonos bursátiles de corto plazo con los que grandes empresas podrían pagar a sus proveedores mipymes, y en un esquema similar para hacer efectivos cheques de manera inmediata.
El paquete incluye además el lanzamiento de un pagaré electrónico, que permitiría firmar y recibir desembolsos desde la aplicación del banco, y dos leyes clave. La de Garantías Mobiliarias, ya en el Congreso, permitiría usar inventarios, maquinaria o producción futura como garantía. La de Sociedades de Garantía Recíproca, prevista en la Ley Mipymes, habilitaría la creación de entidades privadas con analistas especializados por sector que avalen créditos ante los bancos.
«Queremos que sean distintos, no tradicionales, pero que le den mucha más apertura de financiamiento a nuestras mipymes», concluyó Giménez.

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