Desde el jueves, la capital del Alto Paraná recibe una verdadera avalancha de turistas brasileños que cruzan desde Foz de Yguazú para aprovechar el feriado largo. La imagen es clara: Una fila de vehículos de aproximadamente tres kilómetros se extiende por la BR-277, todos con destino al centro local.
El feriado de Corpus Christi en Brasil, que se celebró el pasado 19 de junio, pegado al fin de semana, desata un intenso flujo turístico en la región de las Tres Fronteras.
Foz de Yguazú reporta una ocupación hotelera que ronda el 76%, y los sectores gastronómico, de transportes y de visitas a lugares icónicos, como las Cataratas del Yguazú, operan a plena capacidad.
Pero la travesía no se queda en suelo brasileño, teniendo en cuenta que cientos de esos turistas deciden cruzar el Puente de la Amistad para sumarse a las compras en Ciudad del Este.
La cotización del dólar, que este sábado se sitúa en 5,64 reales —uno de los niveles más bajos del año—, actúa como catalizador del consumo.
Los celulares de última generación, bebidas, cajas musicales, consolas de juegos y hasta cámaras de seguridad se encuentran entre los productos más buscados.
El microcentro de Ciudad del Este se encuentra colapsado.
El viernes y parte de este sábado, las calles se saturan de vehículos con matrícula brasileña.
Los agentes de la Policía Municipal de Tránsito están redoblando esfuerzos, pero no logran contener el flujo masivo.
El caos vehicular es evidente, con rutas congestionadas y conductores ansiosos por llegar a las tiendas antes del cierre.
El comercio en Ciudad del Este celebra, mientras tanto, un nuevo impulso a su economía.
Las jornadas de intenso movimiento comercial no solo fortalecen la actividad local, sino que reafirman el rol de la ciudad como epicentro de consumo regional cada vez que se presenta una oportunidad como esta.
Una vez más, el calendario festivo y la cotización favorable se alinean para convertir a la frontera en un hervidero de actividad económica. UH











