Hace una semana se registró un tremendo golpe al grupo criminal del norte del país. El autodenominado Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP) perdió a su “jefe supremo” Osvaldo Villalba, quien fue abatido por la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC) junto con Luciano Argüello Larrea y un nativo.
En su origen los fundadores del EPP señalaban que iban a formar un “ejército” de 1.500 personas. Hoy se presume que el número de los integrantes activos del grupo criminal autodenominado Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP) no pasaría de 10 personas.
El Operativo Zeus concretado el domingo llevó más de un año de seguimiento a través de informaciones proveídas por inteligencia y no se trató de una cuestión fortuita de la Fuerza de Tarea Conjunta (FCT), que posibilitó asestar un duro golpe a los criminales del norte.
El Tte. Cnel. Luis Apesteguia, vocero de la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC), informó que hace tiempo venían investigando la zona (Cerro Guazú, Amambay) donde se produjo el enfrentamiento con los miembros del EPP.
“Ellos perdieron su norte ideológico, porque también fueron contra los campesinos y trabajadores, eso ayudó a que pierdan apoyo popular y estén en peores condiciones”, precisó.
De acuerdo a datos que revelaron los investigadores sobre el EPP, la presencia de la cabeza principal y de otros en la zona donde fueron ultimados, puede señalar que la logística del grupo es muy deficiente.
Por ejemplo, el cadáver del denominado “jefe supremo” presentaba desnutrición crónica que padecía y dolencias en la piel. “Revela que están sobreviviendo en malas condiciones, con problemas de desnutrición y falta de logística”, sostuvo esta semana el ministro del Interior, Federico González.
El especialista en materia de seguridad, Juan Martens, expuso que hace tiempo que el EPP no puede aumentar la cantidad de integrantes. “La muerte de los altos líderes es un golpe importante para el grupo”, dijo a radio Cáritas. “Que no estén pudiendo aumentar la adherencia de más personas, hace que sea un golpe mayor”, agregó.
Para el almirante (SR) Hugo Scolari, excomandante de la Fuerzas Militares, en breve podría darse el fin de este grupo criminal. Recordó que en el pasado se pretendió eliminar la FTC pero que la victoria del domingo pasado demostró la importancia de ese grupo operativo en el norte. “Creo que estamos cerca de la erradicación del EPP, porque no surgieron nuevos líderes, no como en Colombia que se mata uno y surgen dos”, expuso además.
Sobre la idea de ciertos sectores de terminar con la FTC, Luis Apesteguia dijo que “sería terminar con la mejor fuerza operativa, la que está mejor preparada y equipada”.
Con el durísimo golpe concretado, los cabecillas que siguen en pie son Manuel Cristaldo, Liliana Villalba y Magna Meza.
En ese sentido, la fiscal general del Estado, Sandra Quiñónez, destacó el trabajo de las autoridades en el enfrentamiento contra el grupo criminal. “Podemos estar en un momento importante, en donde podíamos estar desarticulando al grupo. Manuel Cristaldo Mieres podría quedar como líder”, refirió la autoridad.
Comentó que Osvaldo Villalba era una pieza clave dentro de la estructura armada de la banda criminal y recordó que fue reclutado por su propia hermana Carmen. También ejercía de cuidador de Cecilia Cubas, y también estaban Magna Meza, Cristaldo Mieres y unos integrantes más. HOY